miércoles, 4 de enero de 2012

Las palabras no se las lleva el viento

'El lenguaje es la herramienta con la que nos movemos día a día.
No desperdiciemos este poder'


Los seres humanos tenemos en nosotros un poder excepcional. Lo usamos en nuestra vida diaria y para muchos sería muy difícil salir adelante sin él. Me estoy refiriendo al lenguaje. Debemos estar orgullos. Somos, junto a los delfines, la única especie animal que ha sido capaz de crear un sistema de lenguaje propio. Por ello hemos de actuar en consecuencia. La herramienta debe ser usada correctamente y esto quiere decir 'a nuestro favor'.

El lenguaje se trata de un sistema fundamental para expresarnos y comunicarnos. Sin embargo, se trata de un arma de doble filo: puede crear el sueño más bello (M. Luter King) o destruir todo aquello que nos rodea (Adolf Hitler). Pura magia. En una de las entradas anteriores hablaba acerca la importancia del positivismo en la vida diaria. Para llevar  una vida plena es fundamental vigilar (además de los pensamientos) el lenguaje que usamos tanto con nosotros mismos como con el resto de personas.

El lenguaje afecta a nuestra fisiología y a nuestras relaciones. Está sobradamente demostrado que  las palabras mueven emociones, afectan al funcionamiento del cerebro y cambian la constelación hormonal de las personas. Además están directamente relacionadas con nuestras experiencias y nuestros sentimientos y son cruciales para enfrentarnos a los problemas que nos plantea la vida. Con todas estas propiedades, fijaros la importancia que pueden tener las palabras en nuestro día a día. 

Vigilar el uso que hacemos del lenguaje

Sigamos con otro breve dato: las palabras negativas generan 'Cortisol' (la llamada hormona del estrés) y por lo tanto, son perjudiciales para nuestro bienestar físico y psicológico. Si cada día, cuando algo nos sale mal nos fustigamos diciéndonos cosas como 'Soy un desastre' y 'Todo lo hago mal', no somos conscientes del daño que nos estamos haciendo a nosotros mismos. Igualmente cuando estamos con personas (hijos, padres, abuelos, amigos, tios, primos, hermanos...) y les decimos: 'Que burro eres', 'Eres un desastre', 'No vales nada...' Estamos atacando a los sentimientos y a las emociones, a lo más profundo del corazón. Las palabras en este caso, son balas que hieren.

En contrapartida, las palabras positivas como 'Gracias', 'Inténtalo de nuevo', 'Seguro que apruebas', 'Animo que tu puedes', 'Todo irá bien'...connotan sentimientos y emociones positivas, que contribuyen al bienestar de las personas. De modo que si usamos este tipo de lenguaje a menudo, generaremos confianza, seguridad, motivación etc...con nosotros mismos y con los seres que tenemos a nuestro alrededor. (Seguro que te has sentido bien al leer esto).

Muchos de nosotros necesitamos cambiar y hacernos conscientes de que es necesario usar la potencia del lenguaje para mejorar todas las áreas de nuestra vida. Es un cambio necesario para la reinvención personal. Empecemos dando gracias cuando nos levantemos por la mañana. Demos gracias cuando nos sirvan el café. Devolvamos un saludo por la calle. Son pequeños gestos que irradian amor y positivismo en el ambiente. Recordemos que las palabras pueden crear el sueño más bello, y que son imprescindibles para construir un mundo mejor en este cambio de era en el que hemos entrado.



JG
@josgumbau


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