viernes, 30 de diciembre de 2011

2012: Un mensaje de esperanza

Nos encontramos a las puertas de un nuevo año y si, esta vez es especial. A nadie le resulta indiferente el año  2012. Se han escrito ríos de tinta sobre lo que pasará este año. Que si el calendario maya se acaba, que si la crisis económica empeorará, que si el mundo se va a acabar...hemos leído y  hemos escuchado de todo.

Llegamos a especular tanto sobre el 2012 que el pasado viernes mientras cenaba con unos amigos,  estuvimos conversando sobre cómo se iba a desarrollar una posible tercera guerra mundial. La conversación hizo que  llegara a casa inquieto y buscando precisamente '2012' en Internet me tropecé con el vídeo que os enseño a continuación. (algún día reflexionaré acerca de aquello que llamamos 'casualidad'). 

2012: Momento de cambio

Nos estamos adentrando en una nueva era. Ayer pude leer una entrevista a Claudio Naranjo en la que se reafirmaba la idea de que la crisis no es solamente económica, sino también de conciencia y de valores. Partiendo de esta premisa asistimos al surgimiento de la nueva conciencia, al derrumbamiento de las viejas estructuras y al retorno de los valores que algún día tuvieron nuestros antepasados. 

Estas son algunas de las características del cambio global que se viene produciendo desde hace aproximadamente dos años. No es casualidad la caída de grandes empresas, grandes gobiernos represores, grandes bancos...todo lo que no resuene en la nueva conciencia basada en el amor, la solidaridad, la cooperación y la unión seguirá derrumbándose ante nuestros ojos.

Os invito a que os paréis, veáis el vídeo y reflexionéis. Podemos aprovechar el cambio para construir un mundo mejor en el que tod@s podamos vivir en paz. Todo depende de nosotr@s mism@s.

Y recordad: Todos somos uno. Es tiempo de despertar
Feliz año nuevo a tod@s. Deseo que tengáis un feliz cambio.

J.G
@josgumbau

martes, 27 de diciembre de 2011

Sobre el optimismo

Creo firmemente que es necesario ser optimista en todas las áreas de nuestra vida. El optimismo se trata de un tema cuanto menos amplio, casi inabarcable.  Pues han sido muchos los personajes que a través de la historia se han atrevido a hablar o, al igual que yo, a escribir acerca de él. Personalmente el que más me llama la atención  de todos ellos es Wiston Churchill, con su célebre frase: 'Soy optimista, no parece muy útil ser otra cosa'. Aunque yo soy más de esta cita que sigue: 'Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad'. Me quito el sombrero ante esta afirmación.

No quiero andarme por las ramas, pero como habitual consumidor del medio radiofónico hoy he  escuchado los escalofriantes datos de un estudio elaborado por el Instituto DYM. El estudio afirma que  los países desarrollados se encuentran en un estado general de pesimismo debido al proceso que se está produciendo a nivel global. España es uno de los países que tiene más alto porcentaje de negativismo de cara al futuro (un 58%). A partir de aquí me surge la pregunta: ¿De qué manera pretendemos progresar y avanzar hacia la construcción de un futuro mejor?. 

Hablemos ahora de otro tipo de estudios. En Berlín, el investigadoRolf Schwarzer demostró en más de 600 pacientes que los que tenían una actitud positiva ante la enfermedad se curaban mejor y más rápido. Los que más rápido murieron estuvieron pensando en la mala suerte que habían tenido con su estado de salud. Está demostrado que las personas optimistas son capaces de ver la luz en momentos complicados (laborales, económicos, familiares...) o de pérdida de alguien querido. Esta gente suele entonar el típico 'no hay mal que por bien no venga y encaran el día siguiente soñando en que 'todo se arreglara' y en que 'todo va a salir bien'. 


Es sabido que un pensamiento positivo es cien veces más poderoso que uno negativo y que pensar positivamoente no sólo resulta beneficioso a nivel personal. A nivel social y global (partimos de la idea de que todos estamos conectados) es necesario y da unos resultados asombrosos. Los pensamientos y emociones positivas nos dan confianza, nos hacen creer en la esperanza y nos proporcionan fe en que todo va a salir bien. Insisto, hablamos tanto a nivel individual cómo global. De modo que estas premisas deben estar interiorizadas para empezar a tomar decisiones y dar un paso al frente en la vida.

Una vivencia personal como ejemplo: cuando mi madre se marchaba a una sesión de quimioterápia decía siempre que iban a ponerle un perfume y esto le regeneraba las hormonas del cuerpo!. En aquellos momentos yo me sentía realmente sorprendido por el buen humor con el que mi madre cogió la enfermedad...y ahora me doy cuenta de la importancia de la ACTITUD (Quedémonos con este concepto). 


Sin olvidar mi pacto contigo en cuanto a la brevedad de mis exposiciones, tengamos presente una idea para concluir: Los pensamientos positivos generan emociones positivas, que nos hacen sentir bien y vivir más plenamente. Gracias a este tipo de pensamiento podemos adquirir confianza propia con nosotros y con nuestro entorno y encaramos el futuro con esperanza y con una buena actitud.


Elegir el camino del optimismo es una elección personal. Pero déjame darte un consejo: Inténtalo. Sé positiv@.


J.G
@josgumbau

lunes, 26 de diciembre de 2011

Presentación

Acabo de cumplir 22. Pienso que aún es pronto para hablar de biografías. De momento diré que me
 dedico a estudiar Comunicación Audiovisual y a a tocar la trompeta allá donde me reclamen. Os diré también que tengo un objetivo marcado en la vida: el de ser feliz. Hay quien dice que la felicidad es algo pasajero, un estado de ánimo transitorio. Yo creo que las personas podemos ser felices sin ningún motivo alguno. Me atrevo a decir que la felicidad es el estado natural de las personas.

Quizá habréis deducido mi interés por el Desarrollo Personal y el Coaching. Os diré que hace poco que conozco estas palabras. Hace un tiempo hice un seminario que me animó dar el salto definitivo para abrir este espacio con el objetivo de poder compartir mis inquietudes acerca de este y otros temas. Os adelanto que no soy nadie para hablar de esto. Discuto con mi padre a menudo y  escribo...por escribir, me gusta y me hace sentir bien.

Por último y sin ánimo de condicionar la lectura de este blog, os diré que soy creyente y una última buena noticia: Mis trabajos siempre son de los más breves. Lo único que te pido, amig@ internauta, es que si no te gusta lo que lees, por favor, busca algo que te sienta bien y no pierdas el tiempo con esto, busca lo que resuene en tu corazón.

JG