martes, 27 de diciembre de 2011

Sobre el optimismo

Creo firmemente que es necesario ser optimista en todas las áreas de nuestra vida. El optimismo se trata de un tema cuanto menos amplio, casi inabarcable.  Pues han sido muchos los personajes que a través de la historia se han atrevido a hablar o, al igual que yo, a escribir acerca de él. Personalmente el que más me llama la atención  de todos ellos es Wiston Churchill, con su célebre frase: 'Soy optimista, no parece muy útil ser otra cosa'. Aunque yo soy más de esta cita que sigue: 'Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad'. Me quito el sombrero ante esta afirmación.

No quiero andarme por las ramas, pero como habitual consumidor del medio radiofónico hoy he  escuchado los escalofriantes datos de un estudio elaborado por el Instituto DYM. El estudio afirma que  los países desarrollados se encuentran en un estado general de pesimismo debido al proceso que se está produciendo a nivel global. España es uno de los países que tiene más alto porcentaje de negativismo de cara al futuro (un 58%). A partir de aquí me surge la pregunta: ¿De qué manera pretendemos progresar y avanzar hacia la construcción de un futuro mejor?. 

Hablemos ahora de otro tipo de estudios. En Berlín, el investigadoRolf Schwarzer demostró en más de 600 pacientes que los que tenían una actitud positiva ante la enfermedad se curaban mejor y más rápido. Los que más rápido murieron estuvieron pensando en la mala suerte que habían tenido con su estado de salud. Está demostrado que las personas optimistas son capaces de ver la luz en momentos complicados (laborales, económicos, familiares...) o de pérdida de alguien querido. Esta gente suele entonar el típico 'no hay mal que por bien no venga y encaran el día siguiente soñando en que 'todo se arreglara' y en que 'todo va a salir bien'. 


Es sabido que un pensamiento positivo es cien veces más poderoso que uno negativo y que pensar positivamoente no sólo resulta beneficioso a nivel personal. A nivel social y global (partimos de la idea de que todos estamos conectados) es necesario y da unos resultados asombrosos. Los pensamientos y emociones positivas nos dan confianza, nos hacen creer en la esperanza y nos proporcionan fe en que todo va a salir bien. Insisto, hablamos tanto a nivel individual cómo global. De modo que estas premisas deben estar interiorizadas para empezar a tomar decisiones y dar un paso al frente en la vida.

Una vivencia personal como ejemplo: cuando mi madre se marchaba a una sesión de quimioterápia decía siempre que iban a ponerle un perfume y esto le regeneraba las hormonas del cuerpo!. En aquellos momentos yo me sentía realmente sorprendido por el buen humor con el que mi madre cogió la enfermedad...y ahora me doy cuenta de la importancia de la ACTITUD (Quedémonos con este concepto). 


Sin olvidar mi pacto contigo en cuanto a la brevedad de mis exposiciones, tengamos presente una idea para concluir: Los pensamientos positivos generan emociones positivas, que nos hacen sentir bien y vivir más plenamente. Gracias a este tipo de pensamiento podemos adquirir confianza propia con nosotros y con nuestro entorno y encaramos el futuro con esperanza y con una buena actitud.


Elegir el camino del optimismo es una elección personal. Pero déjame darte un consejo: Inténtalo. Sé positiv@.


J.G
@josgumbau

No hay comentarios:

Publicar un comentario